La estructura técnica de Aston Martin vive un giro de guion inesperado. El genio del diseño, Adrian Newey, dejará su cargo en la dirección del equipo, abriendo paso a una nueva etapa liderada por un viejo conocido del éxito en Red Bull: Jonathan Wheatley.
Los puntos clave del relevo
Este movimiento no es solo un cambio de nombres, sino una reestructuración estratégica para afrontar el cambio de reglamento de 2026:
- El adiós de un mito: Newey, tras ser la pieza central del ambicioso proyecto de Lawrence Stroll, da un paso al lado en las tareas de gestión directa.
- El perfil de Wheatley: Conocido por ser el director deportivo que pulió la eficiencia operativa de Red Bull, Wheatley llega para aportar disciplina y rigor en el muro de boxes y la fábrica.
- La gran apuesta: Con esta transición, Aston Martin busca dejar de ser un «equipo de autor» para convertirse en una maquinaria perfecta y coordinada.
¿Por qué ahora?
La salida de Newey de la dirección operativa sugiere que el ingeniero británico podría centrarse exclusivamente en el diseño puro del monoplaza, delegando las responsabilidades administrativas y políticas a Wheatley.
«La llegada de Wheatley es la pieza que faltaba para convertir el talento creativo de Newey en victorias consistentes los domingos.»











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