En un final de infarto que mantuvo en vilo a los aficionados hasta el último tramo, Sébastien Loeb se ha alzado con el triunfo en el Rally de Portugal. El astro francés no solo se llevó el trofeo a casa, sino que con este resultado da un golpe sobre la mesa y se coloca al frente de la clasificación general.
Un duelo de titanes decidido por segundos
La jornada final fue un auténtico juego de nervios. Loeb, haciendo gala de la sangre fría que le caracteriza, logró recortar la distancia en los sectores más técnicos del recorrido.
- El momento clave: La monta de neumáticos en el último bucle resultó decisiva para traccionar mejor sobre el terreno degradado.
- La remontada: Tras iniciar el día con una ligera desventaja, el piloto de M-Sport (o su equipo correspondiente según la temporada) atacó al límite en la Power Stage.
- El resultado: Una victoria por un margen mínimo que evidencia el altísimo nivel de competitividad actual.
Golpe de autoridad en el Mundial
Con los puntos obtenidos en tierras lusas, Loeb desplaza a sus rivales y se sitúa como el nuevo líder del campeonato. Lo que parecía una lucha abierta se ha transformado en un mensaje claro para el resto de la parrilla: el veterano sigue teniendo el ritmo necesario para dominar el WRC.
«Sabíamos que cada segundo contaba y no podíamos permitirnos ni un solo error en las zonas de rocas», declaró un Loeb visiblemente satisfecho al bajar del podio.













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