La organización y el Ayuntamiento de la Villa agotan todas las vías para celebrar la prueba, pero la alerta meteorológica oficial acaba imponiendo el aplazamiento de una edición histórica.
La expectación era máxima, pero la meteorología ha dictado sentencia. Lo que prometía ser una jornada histórica para el automovilismo en Gran Canaria, con una lista de inscritos que superaba el centenar de equipos y el gran atractivo de ver a Dani Sordo a los mandos del Hyundai i20 N Rally1, se ha convertido en un reguero de declaraciones cruzadas y decepción. La borrasca Therese, con sus alertas por viento y lluvia, ha sido el obstáculo insalvable que ha dejado en el garaje a los 103 vehículos que ya estaban listos para tomar la salida en esta 42ª edición.
A lo largo de la mañana de este viernes, el cruce de posturas ha sido constante. David Espino, al frente de DGJ Sport Team, no ha ocultado su malestar al señalar que, a pesar de proponer soluciones técnicas para sectorizar el recorrido y evitar las zonas más expuestas a las inclemencias, las autoridades mantuvieron una postura inflexible. Por su parte, el Ayuntamiento de Santa Brígida intentó mediar hasta el último instante para salvar el evento, argumentando que las condiciones en el municipio permitían el desarrollo de la competición con seguridad. Sin embargo, el Cabildo de Gran Canaria, bajo el paraguas de las directrices de seguridad del Gobierno de Canarias, ha priorizado la precaución ante un fenómeno meteorológico que mantiene en vilo a todo el archipiélago.
El impacto de esta decisión va más allá de lo deportivo. Para los equipos, muchos de ellos desplazados desde otras islas o desde la península, el aplazamiento supone un revés logístico y económico de gran magnitud. La afición, que ya se agolpaba en los alrededores de los tramos y la zona de asistencia, ha tenido que recoger sus banderas ante la confirmación oficial del aplazamiento. Ahora, la mirada se centra en el calendario de la Federación de Automovilismo de Las Palmas, que deberá encajar en una agenda ya apretada una nueva fecha para que el rugido de los motores vuelva a resonar, esta vez sí, por las carreteras de las medianías grancanarias.















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