El equipo relata en Facebook que, pese a superar verificaciones y figurar en la lista de autorizados, le exigieron modificar sus dorsales por supuesta similitud con una marca de tabaco
El Moi Sport Rallye Team publicó un mensaje en Facebook en el que afirma haber vivido una cadena de decisiones contradictorias en las horas previas a la Subida Icod–La Guancha 2025. “Hasta el momento hemos estado callados pero ya BASTA, BASTA de tanto abuso”, arranca el escrito, donde el equipo sostiene que la situación “parece ya algo personal” y que no piensa “quedarse callado”.
Según el relato, el incidente comenzó con la asignación del dorsal. “Primero nos ponen el dorsal número 64, como no estamos conformes con esta decisión reclamamos y se nos reubica entre el dorsal 37 y dorsal 38”. Hasta ese punto, añaden, “todo normal”.
El núcleo del conflicto, de acuerdo con la misma publicación, llegó durante las verificaciones técnicas. El equipo asegura que el vehículo “se verifica… y nos dan el OK (en el informe de verificación… no hay ningún problema)”, recibiendo “la pegatina de verificado”. Sin embargo, a las 7:50 —siempre según el escrito— reciben una llamada: “nos comunican que el coche no tiene autorizada la salida para el sábado” por un supuesto anexo que impediría competir “con las pegatinas 555”.
Pese a ese aviso, el equipo sostiene que, a las 8:15, “sale la lista de autorizados a tomar la salida y… aparecemos… sin ningún problema”. Para evitar más fricciones, explican que aceptaron cubrir parte del “5” en los adhesivos: “Moi decide poner una pegatina en algún número 5… para no tener problemas”. La modificación se habría realizado “a las 9:21 de la noche en el parque cerrado”, con la promesa de una revisión a primera hora. “La sorpresa es que no apareció nadie”, indican.
Más tarde, durante el briefing de las 7:25, el equipo afirma haber consultado al director de carrera: “comenta que si estaba en la lista de autorizados podía tomar la partida” y que el asunto de los “(555)” “ya se había hablado” y “no le afectaba por ser tres números”. Incluso, según el texto, se les instó a retirar el parche provisional: “le dice que se la quitara porque no era necesaria”.
No obstante, a las 8:40 —apuntan— la situación volvió a cambiar: “viene el relaciones con los participantes (mandado) comentándonos que nos obligan otra vez a ponerle algo porque sino no salimos”. Esa secuencia de idas y venidas, resume el equipo, obedece a interpretaciones dispares del reglamento: “cada técnico o deportivo interpreta según su juicio o según a quien sea”.
El mensaje también intenta despejar el vínculo entre el número y una marca de tabaco. El equipo dice aportar una imagen comparativa: “los números no son iguales… unos terminan en pico y otros son redondos en las puntas”, y plantea una pregunta retórica: “¿a cuál de las dos se parece más, a la marca de tabaco o a la marca de recambios japonesa?”.
En el plano personal, el comunicado reivindica el cuidado del material del equipo y su voluntad de cumplir las normas: “El que conoce a Moi sabe cómo es y sabe cómo tiene sus coches, no serán los mejores pero sí intenta que esté todo correcto y según las normas”. Y cierra dejando el juicio al lector: “Aquí lo dejo para que ustedes mismos opinen de dicho suceso”.
Pese al malestar, la publicación concluye con un reconocimiento a la organización: “Por otra parte felicitar a la escudería Daute y en especial a Carlos por su gran trabajo”.














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